Poesía de la pandemia
Musa, préstame tu voz, para cantar con ardor, este grande dolor, que a los hijos de Eva acompaña. Musa, préstame tu voz, para hablar con amor, de este grave clamor, que tantos dolores entraña. Musa, préstame tu voz, para armar con fragor, con grueso rubor, una llantina desangelada. Musa, préstame tu voz, para prestar con honor, un homenaje en flor, a todos a quienes Psique extraña. Musa, préstame tu voz, para soñar con rigor, con un nuevo vigor, el futuro que la gente añora. ¡Oh Musa!, ven a cantar conmigo, a presentes, a ausentes, a quienes nos cuidan, a toda la humanidad, que por una criatura feroz, ha perdido la voz. Musa, préstame tu voz, para darla a quienes no tienen voz.