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A la noche

A ti, refugio de los secretos, te escribo en esta hora, porque mi alma te implora y te llama a deshora. En esta medianoche, te escribo, noche, para pedirte descanso y me des el sueño manso. Desde lo hondo de mi portátil, te dedico este verso frágil, a ti, reposo fácil, que nos acompañas grácil. Y ya en fin ¡oh oscura diva! te dedico estas líneas para que con el dulce sueño, derramado sobre mis ojos, me des nuevas ideas, así como nuevos antojos. "A ti, refugio de los secretos, te escribo a esta hora, porque mi alma te implora, y te llama a deshora..."

Poesía desordenada

Hoy escribo estos versos para reflejar mis deseos en esta noche fría Hoy escribes estos versos para reflejar tus deseos, en esta noche caliente Hoy escribe estos versos para reflejar sus deseos en esta noche fría y caliente ( Desorden...) Ayer escribo esos versos para reflejar mis deseos en esa noche fría Mañana escribes aquellos versos para reflejar mis deseos en una noche caliente Hoy escribe unos versos para reflejar los deseos en la noche fría, caliente...y templada. (Aún más desorden...) Ayer y hoy escribiré y escribí, los versos para reflejar mis deseos en aquella noche-día fría y caliente Mañana y hoy escribiré y escribió ciertos versos, para reflejar deseos en la noche templada y fría luego y hoy escribes y escribirás los versos para reflejar deseos, en la noche fría, cálida y templada. (Todavía más desorden) Escribo hoy versos estos para deseos reflejar mis en fría esta noche Ayer versos escribe esos para deseos reflejar en noche...

Al sueño

Tu nombre invoco, descanso diario, en esta noche de febrero, para que refresques mi cerebro, con dulces y placenteras imágenes, en el lecho dulce y tierno, que me hace soñar con el cielo. A ti te llamo, dulce consuelo, para que me levantes del suelo, de mi diario desvelo, y me devuelvas la perdida energía. A ti te digo, ilusión escondida, que me des tu dulzura, para que con ternura y amor, viva mi vida cada día. Desde lo hondo de mi pecho te digo, poesía y tesoro de la noche, que necesito tu candidez, para afrontar el diario vivir, de una vez. Para ti, sueño, dedico estas palabras, que son pobres y deslucidas, pero profundas y reparadoras, como aquel bálsamo de fierabrás. En fin, sueño, te digo desde aquí, que vengas y me acompañes, en esta noche sin fin.

Oración a la falta de inspiración (I)

A ti te canto ¡oh diosa de la nula creatividad! para que escuches mi súplica, y me devuelvas a la que es la savia de esta, mi poética bitácora. A ti, musa del poco ingenio, te escribo con letras ígneas para que me devuelvas las ideas a esta, mi dorada recámara. A ti, reina de los aburridos,  te escribo este poema, ya que tu presión me quema, y no me deja ilustrar a este, mi cuaderno mundial. A ti, consuelo de los sosos, te dedico estas líneas para que me devuelvas a los locos, que tantas pasiones encierran, en esta, mi cámara mágica. Y ya por fin, ¡oh musa de la poca  inspiración!, te dedico con amor, y también con ardor, este poema embelesador, para que con tu amor, te vayas por donde te trajo el calor, y me devuelvas el color,  a esta, mi mágica bitácora. Adiós, falta de inspiración Adiós, hastío, Adiós, todo.

la soledad

Ven conmigo, soledad, acompáñame por las calles de esta ciudad, llévame de tu mano con tu comodidad impúlsame con tu serenidad e inspírame con tu actualidad. me mostrarás los reflejos del alma, me contarás tus secretos con calma, me hablarás de las cosas del que ama y me dirás cuanto planificaba. Tú me dirás tus secretos, que yo tendré por ciertos, porque serán los objetos que se cuentan nuestros sujetos, Ven conmigo, soledad, acompáñame en mi amargura, de ella sé mi armadura, ofréceme tu frescura, y dame tu altura. Yo te daré mi amargura, te ofreceré mi armadura, de ella seré tu frescura, y te acompañaré en tu altura. Yo te diré mis misterios para que tengas tus criterios, digas asertos serios y al común salves del cautiverio. Voy contigo, soledad, te acompaño cada día, dándote mi alegría, ofreciéndote mi armonía y dándote el alma mía. Ven conmigo soledad, Ven conmigo, mocedad, mocedad y soledad, venid conmigo.

A la iglesia

Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, a los ojos del Señor, expondremos nuestro amor, espantaremos nuestro temor, y le hablaremos con calor. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, a los ojos de María, hablaremos con alegría, le ofreceremos nuestro día, y cantaremos con armonía. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, a los ojos del Sagrario, le rezaremos con el breviario, de nuestro amor le haremos beneficiario y participaremos de su amor legendario. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, a los ojos del altar, comenzaremos a cantar, no dejaremos de rezar, y sentiremos el gozo de amar. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, entre el perfume de las flores, veremos bellos colores, cantaremos bellas canciones, y revelaremos bellas pasiones. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, al son de las campanas, me dirás que me amas, oirás un "te amo", con alas y un beso, me regalarás. Vida mía, vámonos a la iglesia. Allí, a los ojos de la gente, te diré mi amor in...